Los libros de Isadora Moon tratan sobre las aventuras cotidianas y mágicas de una niña que es mitad hada y mitad vampiro. Su mamá es un hada que ama la naturaleza y la magia de los bosques, y su papá es un vampiro que ama la noche, las capas y flotar en el aire.
Isadora comparte su día a día con su mascota favorita, Pinky, un peluche de conejo rosa al que ella misma le dio vida con un toque de magia.
El núcleo de las historias giran en torno a los siguientes temas:
La aceptación de uno mismo: Al principio, Isadora siente que no encaja del todo en el mundo de las hadas ni en el de los vampiros. El conflicto principal del primer libro es elegir si ir a una escuela de hadas o a una de vampiros, descubriendo finalmente que ella es única y que está bien ser diferente.
Problemas humanos con soluciones mágicas: Aunque Isadora tiene poderes (puede volar, usar una varita y hacer pequeños hechizos), asiste a una escuela humana. Las tramas muestran cómo resuelve situaciones normales de la infancia —como ir al dentista, tener una pijamada, festejar su cumpleaños o ir a una excursión escolar— combinando sus dos lados mágicos, lo que siempre genera enredos muy divertidos.
Valores familiares y amistad: Las historias resaltan el respeto por los gustos de los demás, el valor de la diversidad y el amor de su familia, que la apoya incondicionalmente sin importar qué tradiciones (de hadas o de vampiros) decida seguir.